Andrés Cepeda
Poeta inmenso argentino, escritor de infinidad de poemas que luego popularizaron en canción o en poesía muchos interpretes famosos argentinos como el caso del mismísimo Carlos Gardel. Se conoce muy poco de la historia de este gran poeta que pasó casi toda su vida perseguido y encarcelado. Reproducimos como artículo principal en esta biografía, un estudio realizado por Víctor de Santo y publicado en el Nº 40 de la revista CLUB DE TANGO Enero - febrero de 2000, tomando coo fuente principal el propio prontuario policial del poeta, por lo que veremos casi exclusivamente en ese texto, los avatares y la lucha con la ley del querido Andrés.
Mas no debemos pecar nosotros de inocentes y solo ajustarnos a lo que un simple prontuario policial puede dejar escrito en una época en que el poder hacia cuanto quería y cada uno de nuestros luchadores populares terminaron demonizados y condenados socialmente.
Otra de las curiosidades importantes como ya dijimos es que la mayoría de letras fueron escritas en prisión, y que mas de 10 composiciones de este poeta han sido cantadas por Carlos Gardel y no solo eso, también el mismo Gardel se adjudicó la autoría de muchas de ellas, como veremos en el siguiente artículo que colocamos a modo de introducción, publicado en el sitio http://www.todotango.com/.
Issar Ramón Aguilera
Joven culto, abandonó sus estudios por malas compañías yendo a dar con sus huesos a la "Penitenciaría Nacional", tras delinquir varias veces, en cuya cárcel escribió la mayoría de sus versos.
El payador Francisco N. Bianco, en una nota del año 1959, dijo de él: "Era un paisano del pueblo de Brandsen (Bs. As.); aventurero por cierto, le dio por recorrer los paisajes del gran Buenos Aires, en donde se puso a tono con amigos orilleros de todo ambiente.
Todas sus poesías las escribió hallándose preso y se difundieron y popularizaron por la voz de los viejos troveros de los barrios porteños.
Carlitos Gardel fue de los primeros en imprimirlos en discos «Columbia» (Casa Tagini) en el año 1912.
El buen paisano y poeta Andrés Cepeda, epilogó en el bajo Colón, a la altura de las calles Estados Unidos e Independencia frente al café «La Loba»; hallándose sentado en uno de los bancos de Avda. Colón, un parroquiano coruñés, mal asesino, le infirió una profunda puñalada falleciendo en el acto. Fue velado por sus amigos más íntimos en la calle San Juan, entre Solís y Entre Ríos, justamente donde después plantó su circo Don Pepe Podestá.
Según referencia de mi tío Raymundo Bianco (el «Argollero de Constitución»), la noche del velorio cayó la policía deteniendo a la mayoría de los amigos dolientes.
Mi Tío Raymundo, antes de morir, me legó las composiciones que Cepeda en la cárcel le había obsequiado. Yo creyéndolo oportuno, al ver que las venían profanando, las recopilé y las hice editar desinteresadamente, con el fin de resguardar el nombre del autor y sus derechos".
Gardel cantó numerosas poesías de Cepeda, a quien conoció, y grabó haciéndolas figurar como propias, las siguientes: "Gorjeos" (La Mariposa); "A Hernández" (Yo sé Hacer); "A mi Madre" (Pobre Madre); "El Poncho del Olvido" (Me Dejaste); "El Almohadón"; "Amargura"; "En Vano, En Vano".
Según "la Nación" del 31 de marzo de 1910, Cepeda murió peleando contra varios, en el Paseo Colón sí, pero entre las calles México y Venezuela. (El café llamábase "La Loba Chica").
Cepeda nació en Coronel Brandsen (Bs. As.) el 18 de mayo de 1879 y falleció en Buenos Aires el 30 de marzo de 1910. Llamado El divino poeta de la prisión, usó los seudónimos Andrés Romero y Manuel González.
Aires el 30 de marzo de 1910. Llamado El divino poeta de la prisión, usó los seudónimos Andrés Romero y Manuel González.
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